Y dormir ya nunca será lo mismo.
No sin tu espalda blanca ocupando un lado de la cama.
No sin esparcirme placentera en tu lecho,
ese lecho que ahora es mío,
nuestro...
Dormir nunca será lo mismo,
deseando despertar cada mañana
con un beso y tu rostro sobre la almohada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario