Burdel sin moral, de ricos vicios, mala vida y demás placeres mundanos...







miércoles, 19 de octubre de 2011

Editora...

A veces la vida sólo es cuestión de papel y tinta, como una libreta...

Se puede escribir todo, cada pequeño detalle, cuidando los puntos, las comas, los acentos, el interlineado… en donde se escribe de uno mismo, de otros, sobre alguien en particular o simplemente se hacen omisiones a conveniencia.

Escribir con lentitud, con apatía u olvidar hacerlo; escribir con tanta prisa que al releer lo escrito se notan las faltas de ortografía, los errores sintácticos, de gramática… Y a veces, aún recurriendo al corrector, simplemente queda ese espacio vacío... ¿Y qué hay de esas ocasiones en que se desea arrancar páginas completas? Pero, de hacerlo, esa “libreta” perdería parte importante de sí; correría el riesgo de deshojarse, deshacerse…

Lo que expresa la escritura: felicidad, enojo, tristeza, rabia... la escritura, con su tinta tan soluble al llanto...

Y esa libreta en ocasiones puede estar maltratada, otras extraviada; quizá alguien más escriba en ella, por la fuerza, con consentimiento o sin notarlo siquiera...

Lo realmente importante aquí es nunca dejar de agregarle letras, palabras, renglones, párrafos, páginas... Dejar que la tinta cuente qué somos...

Porque veces la vida sólo es cuestión de papel y tinta [...tan soluble al llanto].


No hay comentarios:

Publicar un comentario