Me preguntaste si alguna vez he perdonado… No, a decir verdad, creo que nunca lo he hecho. Ni a mí misma…
Quizá por eso no me perdonaría el “perdonarte”… O quizá me estoy ahogando en mi llanto por no haberte perdonado, por dejarte ir… quizá me estoy quebrando por no gritarte más fuerte que no me dejaras ir… o por seguir creyendo que lo harás, que lo intentarás con toda tu alma, con lo que te quede de fuerza…
Y yo te preguntaría, ¿conoces la tristeza? Porque yo la había sentido de mil y un maneras, pero nunca de esta forma…
¿Sabes? Me duele tanto no romper mis propias reglas… Me duele tanto que tu arrepentimiento, o la forma en que lo demostraste, no me alcanzara para agarrar la cuerda que se me escapó entre las manos… Como una niña triste en una dulcería, no me alcanzaron los centavos para comprarme ese caramelo llamado “felicidad”… esa felicidad prometida, que quizá no te di tiempo demostrar…
Sí, yo también odio tu música, en especial cuando la encuentro por error y, de la nada, me saca un llanto espantoso… y odio no sólo tu música, odio mi música, las letras y notas que sentía tan mías por encontrarte en ellas…
Y odio mi cama, nuestras fotografías; odio los tacos, los parques, el té, las gomitas; odio mi Something que tanto amaba, Wish you were here, When the stars go blue, Maybe I’m amazed, Band on the run, Black… Odio tomar fotos sola, caminar en la calle sola, reír sola, soñar y hacer planes sola… Odio este maquillaje que se escurre con mis lágrimas, como si en ello se me escurriera la vida… Es más, me odio yo misma, ya no me soporto; como diría Honestly Ok: estoy tan sola que ya ni quiero estar conmigo misma… Me odio tanto que hasta me desconocí, desconocí mi rostro apagado, lacrimoso y confundido; desconocí mi aroma, mi perfume, que ya no huele a mí porque ya no huele a nosotros; desconocí mis labios vacíos que sueñan con ser besados…
Pero no puedo acabar de odiarte a ti… y es que prefiero estar odiando al mundo entero que estarte añorando, deseando quiméricamente que me busques y me des todo eso que prometiste y simplemente no alcanzo a ver… la dosis de mi droga favorita de la cual hoy empiezo a desintoxicarme…