De cómo ya no puedo ir a dormir sin decirte "te amo",
de mi desconsuelo cuando tú lo omites en tu despedida...
De cómo me duelen las manos cuando no te tocan,
y mis caderas cuando no las tomas,
mi cintura cuando no la abrazas,
y hasta las oraciones me duelen
cuando no te invoco en ellas...
De cómo ya no concibo mis horas sin ti,
de cómo quiero una vida contigo...